El encierro comenzó de manera accidentada, una salida por la calle habitual en la que hasta 4 corredores fueron cayendo tras la barrida del novillo de lado a lado de la calle, viviendo momentos bastante tensos pero que por suerte se quedaron en solo raspones y magulladuras.
Después el novillo salio de huida en solitario hasta que el ganadero con los bueyes pudo dar alcance al animal, que poco a poco volvió hasta las inmediaciones del pueblo, donde transcurrió el resto del encierro.