Dos tardes muy entretenidas las pasadas en este pequeño pueblo del Valle del río Ungria. Ganado de Campo Bravo que aun sin ser toros de peso y cabezas espectaculares dieron un muy buen juego los dos días, esto también fue gracias al respeto que se les dio a los animales dejándoles respirar y no agotándolos a las primeras de cambio. Debido a lo comentado anteriormente el domingo con los mismos animales aun vimos buenos recortes y quiebros. Las vaquillas remataron con revolcones y algún que otro susto el fin de semana.