Da gusto ver de vez en cuando por la Alcarria ejemplares como dos de los tres que soltaron en este encierro por las calles. En primer lugar disfrutamos de una pasada de toda la manada desde la calle habitual hasta la plaza de toros, para después dar salida a cada burel de uno en uno para poder ver los mejor de cada uno en esas salidas explosivas y llenas de emoción. Una vez en las calles el encierro fue a menos pero quedamos emplazados para el año siguiente en San Marcos.