Una de las Bajadas hasta el momento de las más tranquilas y pausadas. Una de las causas pudo ser la cantidad de bueyes que conformaban la manada, a nuestro parecer demasiados. Momentos de incertidumbre a la entrada al pueblo por la división de opiniones de por donde debía hacerse, pero al final todo salio correctamente y el protagonista, el toro, acabo en la plaza, como debe ser.